Divina Medicina en momentos de tormenta

Un corazón alegre es como la mejor medicina. 
(Proverbios, 17:22)

La Caridad, una creación de Dios, es el sentimiento que mantiene al ser vivo en los momentos de tormenta de su existencia. Esta nos invita a mirar más alto y más allá, de forma que divisemos la Luz que desciende de los Parajes Celestiales a nuestro auxilio, exhortando: Esfuérzate y sé valiente. No temas ni desfallezcas, que Yo soy el Señor tu Dios, y estaré contigo por dondequiera que vayas” (Libro de Josué, 1:9).

Reginaldo Souza

En todas las etapas de la vida, mayormente en momentos de dolor, en lugar de lamentar, no nos olvidemos de la Caridad y practiquémosla con devoción y alegría. Se trata de una Divina Medicina para el Alma, para liberarnos de los grilletes del sufrimiento, gracias a la acción efectiva en beneficio de nuestro semejante.

José de Paiva Netto (1941-2025), escritor, periodista, conductor de radio, educador, compositor y poeta, Presidente de Honor y Consolidador de la Legión de la Buena Voluntad (LBV) y Líder Espiritual de la Religión de Dios, del Cristo y del Espíritu Santo. Fue miembro efectivo de la Asociación Brasileña de Prensa (ABI, siglas en portugués) y de la Asociación Brasileña de Prensa Internacional (ABI-Inter, siglas en portugués), afiliado a la Federación Nacional de los Periodistas (FENAJ, siglas en portugués), a la International Federation of Journalists (IFJ), al Sindicato de Periodistas Profesionales del Estado de Rio de Janeiro, al Sindicato de Escritores de Rio de Janeiro, al Sindicato de los Profesionales de Radio de Rio de Janeiro y a la Unión Brasileña de Compositores (UBC). También integró la Academia de Letras de Brasil Central. Fue un autor de referencia internacional en la defensa de los derechos humanos y en la conceptualización de las causas de la Ciudadanía y de la Espiritualidad Ecuménicas, que, según él, constituyen “la cuna de los más generosos valores que nacen del Alma, la morada de las emociones y del raciocinio iluminado por la intuición, el ambiente que abarca todo lo que trasciende el campo común de la materia y proviene de la sensibilidad humana sublimada, como ejemplo de la Verdad, de la Justicia, de la Misericordia, de la Ética, de la Honestidad, de la Generosidad, del Amor Fraterno. Resumiendo, la constante matemática que armoniza la ecuación de la existencia espiritual, moral, mental y humana. Ahora bien, sin la comprensión de que existimos en dos planos, por lo tanto, no únicamente en el físico, es difícil que alcancemos la Sociedad realmente Solidaria Altruista Ecuménica, porque continuaremos ignorando que el conocimiento de la Espiritualidad Superior eleva el carácter de los seres humanos y, consecuentemente, los dirige hacia la construcción de la Ciudadanía Planetaria”.