Una visión de Jesús

En mis antiguas anotaciones, encontré un texto que publiqué en 1986, en la Gazeta de Notícias, de Rio de Janeiro/RJ, Brasil, en el que me pregunto: ¿Cuántos ya comprendieron que un pensador libre como Jesús no puede estar aprisionado entre cuatro paredes de un templo, o que su mensaje sea reducido por analistas que, por más venerables que sean, a veces confunden “germano con género humano?”.

Tela: Carl Bloch (1834-1890)

Los religiosos iluminados por el espíritu de armonía y los cultores del pensamiento sin opresión, en fin, los hombres de mente abierta, creyentes y ateos, presienten esto sin dificultad. Desean ver que la excelente influencia altruista del Cristo aclare a todos los sectores de la sociedad. No pueden prescindir de tan extraordinaria y sublime competencia.

Tela: Cesareo Giuseppe, 1691

Jesús fue científico, cuando, por orden del Señor del Universo, levantó este planeta que habitamos; economista, cuando multiplicó panes y peces y no dejó perder lo que sobró; filósofo, cuando desarrolló Su divina doctrina; psicólogo, cuando la adecuó al conocimiento de las masas populares; pedagogo, cuando la enseñó con parábolas; religioso, cuando, conviviendo con el pueblo y predicando a los sacerdotes en el templo desde los 12 años de edad, les transmitió normas para conducir sus existencias en el mundo, de manera  que merecieran la vida eterna; incentivador del progreso del ser humano por el esfuerzo propio, cuando advirtió que a cada uno será dado de acuerdo con  sus obras: el Cristianismo no es una escuela de ociosidad; legislador y político, cuando expuso, por intermedio de San Juan Evangelista, que Dios es Amor y que, por esto, todos necesitan cumplir la ley de solidaridad humana y social, amándose los unos a los otros tanto como Él nos amó: “No hay mayor Amor que éste: donar la propia vida por sus amigos” (Evangelio, según San Juan, 15:13). Con esto, convocó al mundo a la mayor de las reformas, que debe preceder a todas las otras, la del ser humano, por el conocimiento de sus valores espirituales: “Busquen primeramente el Reino de Dios y Su Justicia, y todas las cosas materiales les serán añadidas” (Evangelio, según San Mateo, 6:33), postulado de Jesús para la formación de la economía de la solidaridad humana, componente básico de la estrategia de la supervivencia, que proponemos para que exista una sociedad solidaria, altruista, ecuménica.

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San Juan Evangelista

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San Mateo

He aquí. El ecumenismo es puerta abierta a la Paz. Todo esto puede parecer utopía en un planeta saturado de odios y contiendas de todos los matices. Sin embargo, la Humanidad, sabiendo o no, anhela un clima espiritual y social menos contaminado. Habiendo alcanzado el conocimiento superior sobre lo que hace en este burgo planetario y consciente de que su vida proseguirá después de la muerte, la mujer y el hombre, tarde o temprano, sabrán valerse de todas las riquezas de la Tierra, sin convertirse en esclavos de ellas.

José de Paiva Netto, Director Presidente de la Legión de la Buena Voluntad (LBV), es escritor, periodista, conductor de radio, compositor y poeta brasileño. Además, es miembro efectivo de la Asociación Brasileña de Prensa (ABI, siglas en portugués) y de la Asociación Brasileña de Prensa Internacional (ABI-Inter, siglas en portugués). Afiliado a la Federación Nacional de los Periodistas (FENAJ, siglas en portugués), a la International Federation of Journalists (IFJ), al Sindicato de Periodistas Profesionales del Estado de Rio de Janeiro, al Sindicato de Escritores de Rio de Janeiro, al Sindicato de los Profesionales de Radio de Rio de Janeiro y a la Unión Brasileña de Compositores (UBC). Integra también la Academia de Letras de Brasil Central. Es un autor de referencia internacional en la defensa de los derechos humanos y en la conceptualización de las causas de la Ciudadanía y de la Espiritualidad Ecuménicas, que, según él, constituyen “la cuna de los más generosos valores que nacen del Alma, la morada de las emociones y del raciocinio iluminado por la intuición, el ambiente que abarca todo lo que trasciende el campo común de la materia y proviene de la sensibilidad humana sublimada, como ejemplo de la Verdad, de la Justicia, de la Misericordia, de la Ética, de la Honestidad, de la Generosidad, del Amor Fraterno”.