Dios, bioética y genoma sintético

El anuncio de la creación de un organismo vivo, a partir de un genoma sintético, ha provocado en la comunidad internacional las más diferentes reacciones. La euforia, la preocupación, la cautela y la perplejidad se alternan. Este hecho se considera uno de los mayores descubrimientos científicos de todos los tiempos.

Existe, por parte de los científicos, un entusiasmo fundamentado. Es real la perspectiva de crear bacterias programadas para resolver problemas ambientales y energéticos. También en el ámbito de los beneficios, se vislumbra el aceleramiento en la fabricación de vacunas, entre otros fines. No obstante, especialistas en el área bioética y líderes religiosos advierten sobre la debida reglamentación y responsabilidad ética en el perfeccionamiento de la sorprendente experiencia.

Imagen de microscopio electrónico que muestra la bacteria con el genoma sintético multiplicándose.

Por su gravedad, el tema en cuestión llevó al presidente de los EE.UU., Barack Obama, a solicitar a la Comisión Presidencial para el Estudio de Cuestiones Bioéticas, un análisis de las consecuencias e implicaciones de la célula artificial. En el documento, expone: “En su estudio, la comisión debe considerar el potencial médico, ambiental, de seguridad, y otros beneficios de ese campo de investigación, así como los riesgos potenciales para la salud, seguridad y otros. Además de esto, la comisión debe hacer recomendaciones sobre cualquier acción que el Gobierno Federal deberá tomar para asegurar que los EE.UU. obtenga beneficios en ese campo de la Ciencia, mientras se identifican las fronteras éticas y se minimizan los riesgos”.

AMOR, ÉTICA Y ESPERANZA – FUNDAMENTOS PARA LA VIDA CIVILIZADA

El escritor Alcione Giacomitti y su esposa, Marilda de Fátima Covalski, con su hijita, Nicole Covalski Giacomitti, que tiene en sus manos el libro Directrices Espirituales de la Religión de Dios, del escritor Paiva Netto.

El tema, que aún requiere mayores estudios, me hace recordar una entrevista que concedí, en los inicios del 2000, al escritor y productor de TV Alcione Giacomitti. Él la publicó en su obra “Los Pilares de la Sabiduría de un Nuevo Mundo”, de la Editora Elevação. En ese momento, el gran descubrimiento científico era el mapeo completo del genoma humano. En un fragmento de nuestro diálogo, al preguntarme hasta qué punto esa tecnología moderna ha beneficiado realmente a la Humanidad como un todo, expresé mi posición:

Hubo un desarrollo material estupendo después de la Primera Gran Guerra. Pero lo correspondiente en el campo del sentimiento y de la moral no ha sucedido como debería. Se fortaleció, por tanto, ese desequilibrio. (...) Por la insistencia en la búsqueda de un progreso que menosprecia el sentido de la Espiritualidad, que es la relación íntima de las almas con su Creador Supremo (entendido como Amor), el Ser Humano se condena a una falta de humanidad duradera, precipitando a millones y millones de personas a la más extrema miseria. (...) Es en ese contexto, de avance espiritual y expansión material está la clave para el crecimiento tecnológico con calidad de vida. (…) Siempre hay una salida, a corto, mediano o largo plazo. En una de mis crónicas (para la antigua revista “Manchete”, “Genoma, Ética y Fraternidad”, afirmé: Nunca, como ahora, es tan necesaria la práctica de todo lo que se resume en la expresión Fraternidad. La tecnología supera las barreras. (...) El genoma humano mapeado, con su secuencia descubierta por primera vez en la Historia, revela horizontes extraordinarios, al mismo tiempo que origina una serie de cuestiones éticas que esperan una solución urgente. (...) Es indispensable, pues, que lo descifremos, para aplicar adecuadamente, el Genoma de Dios, la razón de todo: el Amor, que nos viene sustentando, motivo por el cual aún subsistimos aquí... en la Tierra. Aunque a duras penas, hemos preferido sobrevivir. Es necesario que exista equilibrio entre el avance tecnológico material y el ético espiritual. Mientras esto no suceda, el peligro permanece como una espada de Damocles sobre nuestras cabezas, traducida en esta paradoja: era contemporánea y retorno social a la Edad Media. ¿Le falta alguna cosa a la tecnología (globalizadora)? Sí: corazón y mente iluminados (la universalización de la Solidaridad), de forma que, entre otras cosas, Internet sea un poderoso camino de la Paz, y no el sistema nervioso alterado de la sociedad tecnológica.

Vale la pena que reflexionemos al respecto.

AGRADABLE NOTICIA
Isabel Paes, del Departamento de Relaciones Fraternales de la LBV, en São Paulo/São Paulo, me trajo una agradable noticia. Me informó que recibió el e-mail de dos amigos de la Legión de la Buena Voluntad. “Ellos siguen sus artículos publicados en Brasil y en el exterior. El renombrado jurista Dr. Ives Gandra Martins le agradece el texto ‘Presencia Luminosa y Libertadora’. A la señora Ombretta Gori Sacco, viuda del Dr. Teodoro Lausi Sacco, inolvidable presidente de la Federación Espiritista del Estado de São Paulo (FEESP), le gustó mucho ‘Hipácia, madre de filósofos’”.

Me siento honrado por saber el aprecio de los ilustres amigos. ¡Gracias!

José de Paiva Netto, Director Presidente de la Legión de la Buena Voluntad (LBV), es escritor, periodista, conductor de radio, compositor y poeta brasileño. Además, es miembro efectivo de la Asociación Brasileña de Prensa (ABI, siglas en portugués) y de la Asociación Brasileña de Prensa Internacional (ABI-Inter, siglas en portugués). Afiliado a la Federación Nacional de los Periodistas (FENAJ, siglas en portugués), a la International Federation of Journalists (IFJ), al Sindicato de Periodistas Profesionales del Estado de Rio de Janeiro, al Sindicato de Escritores de Rio de Janeiro, al Sindicato de los Profesionales de Radio de Rio de Janeiro y a la Unión Brasileña de Compositores (UBC). Integra también la Academia de Letras de Brasil Central. Es un autor de referencia internacional en la defensa de los derechos humanos y en la conceptualización de las causas de la Ciudadanía y de la Espiritualidad Ecuménicas, que, según él, constituyen “la cuna de los más generosos valores que nacen del Alma, la morada de las emociones y del raciocinio iluminado por la intuición, el ambiente que abarca todo lo que trasciende el campo común de la materia y proviene de la sensibilidad humana sublimada, como ejemplo de la Verdad, de la Justicia, de la Misericordia, de la Ética, de la Honestidad, de la Generosidad, del Amor Fraterno”.