Manifiesto de la Buena Voluntad (III)

Entre las naciones, Brasil se destaca como privilegiada. Ninguna, entre las cinco más extensas del mundo, puede presentar relación tan equilibrada entre dimensiones, recursos de la Naturaleza, población, homogeneidad cultural y armonía étnica. El atraso tecnológico podrá ser superado en pocos años, si somos capaces de llevar a cabo una política de enseñanza (instrucción y educación, sin olvidar la espiritualidad), decisiva e impetuosa. Y nuestra LBV desea formar parte de este proceso, porque históricamente integra la lista de instituciones que tienen el saber como principio y a la persona humana y su Espíritu, como meta.

Desde el punto de vista de la Política de Dios, al Estado no le corresponde sólo el papel de estimular a la empresa privada, para obtener de ella los recursos que sustenten las obligaciones esenciales del Gobierno: educación, salud, prevención, saneamiento, vivienda, seguridad, justicia. También cabe al Estado desarrollar la capacidad de la población, para liberarla de la esclavitud y de la ignorancia espiritual que la aprisiona. Gobierna bien aquel que, sin olvidarse de los cuerpos, aviva los corazones e ilumina las almas, dándoles ánimo frente a la lucha de la existencia con las poderosas armas del Amor, de la Verdad y de la Justicia. Un Pueblo ignorante es un Pueblo esclavo.

(Continúa)

José de Paiva Netto (1941-2025), escritor, periodista, conductor de radio, educador, compositor y poeta, Presidente de Honor y Consolidador de la Legión de la Buena Voluntad (LBV) y Líder Espiritual de la Religión de Dios, del Cristo y del Espíritu Santo. Fue miembro efectivo de la Asociación Brasileña de Prensa (ABI, siglas en portugués) y de la Asociación Brasileña de Prensa Internacional (ABI-Inter, siglas en portugués), afiliado a la Federación Nacional de los Periodistas (FENAJ, siglas en portugués), a la International Federation of Journalists (IFJ), al Sindicato de Periodistas Profesionales del Estado de Rio de Janeiro, al Sindicato de Escritores de Rio de Janeiro, al Sindicato de los Profesionales de Radio de Rio de Janeiro y a la Unión Brasileña de Compositores (UBC). También integró la Academia de Letras de Brasil Central. Fue un autor de referencia internacional en la defensa de los derechos humanos y en la conceptualización de las causas de la Ciudadanía y de la Espiritualidad Ecuménicas, que, según él, constituyen “la cuna de los más generosos valores que nacen del Alma, la morada de las emociones y del raciocinio iluminado por la intuición, el ambiente que abarca todo lo que trasciende el campo común de la materia y proviene de la sensibilidad humana sublimada, como ejemplo de la Verdad, de la Justicia, de la Misericordia, de la Ética, de la Honestidad, de la Generosidad, del Amor Fraterno. Resumiendo, la constante matemática que armoniza la ecuación de la existencia espiritual, moral, mental y humana. Ahora bien, sin la comprensión de que existimos en dos planos, por lo tanto, no únicamente en el físico, es difícil que alcancemos la Sociedad realmente Solidaria Altruista Ecuménica, porque continuaremos ignorando que el conocimiento de la Espiritualidad Superior eleva el carácter de los seres humanos y, consecuentemente, los dirige hacia la construcción de la Ciudadanía Planetaria”.