Argentina
A mí me gusta tremendamente la Argentina y su pueblo extraordinario. Desde mis tiempos de estudiante, las noticias de este gran país, provenientes de Brasil, me han llamado la atención. Siempre me ha entusiasmado el tema defendido por el gran Sáenz Peña: TODO NOS UNE, NADA NOS SEPARA. Es muy curioso que gran parte de mi juventud la pasé en un barrio de Rio de Janeiro, Tijuca, cuya principal plaza tiene el nombre en honor al gran político argentino amigo de Brasil. Fue, por lo tanto, con gran alegría que he dedicado mi primera sinfonía a esta gran nación: ARGENTINA, Sinfonía en Mi Menor. Fue la forma que encontré para agradecer a todos los hermanos argentinos porque su país ha sido el primero en el mundo que ha reconocido oficialmente la Legión de la Buena Voluntad, que nació para amar y ser amada. El mensaje de la LBV es el de la confraternización mundial, basada en el Nuevo Mandamiento de la mayor figura que la Humanidad ya ha conocido, Jesucristo, que, en el Evangelio según San Juan, capítulo 13, versículos 34 y 35, ordena: “Un Nuevo Mandamiento les doy: ámense como Yo los he amado. Solamente así podrán ser reconocidos como mis discípulos, si tienen el mismo Amor unos por los otros”. Y, en el capítulo 15, versículos 13, 14 y 17: “No hay mayor Amor que este: donar la propia vida por sus amigos. Y ustedes serán mis amigos si hacen lo que Yo les mando. Y Yo les mando esto: ámense como Yo los he amado”.
Como he escrito en el centenario del periódico Gazeta de Notícias, de Rio de Janeiro, Brasil, sobre la fundación de la LBV en la querida Argentina: Guy Walmur Malaman, Embajador Internacional de la Legión de la Buena Voluntad, que reside en Buenos Aires, Argentina, recientemente me ha mandado estas palabras:
“Como enseña la Legión de la Buena Voluntad, la gran responsabilidad de los religiosos en este final de ciclo es alcanzar el punto central de la expectativa popular, salvando vidas y almas para Dios.
El mundo está ante una gran encrucijada, y la verdad es que, aunque gran parte del pueblo no se dé cuenta de la gravedad de estos días, la otra parte conserva la tradición religiosa y está buscando una solución para salir de este problema. Al fin y al cabo, todos quieren salvarse”.
Y es exactamente ese el papel de la LBV Mundial: aclarar espiritualmente las masas. Y la LBV se siente muy a gusto para realizar ese trabajo, por causa de su carácter ecuménico, neutro, imparcial, especialmente en este final de ciclo apocalíptico, cuando los pueblos a cada día que pasa se encontrarán necesitando más la palabra de Paz, en razón directa a su alejamiento de Dios.
Y este espíritu cristiano altamente fraternal de la LBV ya ha empezado a sensibilizar los calurosos corazones argentinos, como lo demuestra el pronunciamiento del Dr. Enrique E. Febbraro, fundador y presidente de la Institución argentina Semana del Amigo, que reproduciremos aquí.
Pero, antes de transcribir las palabras del famoso entrevistado, recuerdo que él conoce a Brasil desde 1952 y que periódicamente ha venido a visitarlo, invitado por numerosas entidades de odontología y psicología que se sienten honradas por tenerlo entre sus principales miembros y oradores. En cada oportunidad ha sido considerado huésped oficial de las ciudades que ha visitado, además de miembro de corporaciones de alto nivel, entre las cuales mencionamos el Instituto de Geografía e Historia de Minas Gerais, donde fue presentado por el entonces Presidente de la República, Juscelino Kubitschek de Oliveira, su gran amigo.
Dr. Febbraro creó el 20 de julio de 1969 el Día Internacional del Amigo, que hoy es reconocido y conmemorado en varios países. Es un gran admirador del pueblo brasileño y del extraordinario Programa Espiritual y Social de la Legión de la Buena Voluntad. Su institución recientemente me honró con el Diploma Nazareno, que tiene como patrono San Pedro Apóstol.
Ahora, transcribo la palabra del Dr. Febbraro:
“Ante todo, expido el pensamiento de gratitud a DIOS, por la presencia de la Legión de la Buena Voluntad en mi país. Porque sé que el pueblo argentino será el gran beneficiado por el importante Programa de Acción Espiritual y Social de esta obra grandiosa, que conozco hace muchos años, porque viajo a Brasil desde 1952.
Yo conozco los efectos populares de la Obra de la Legión de la Buena Voluntad, por el testimonio de miles de brasileños que integran mi movimiento fundacional pro-20 de julio, como Día Internacional del Amigo, y esos testimonios son excelentes y dignos de crédito.
No he tenido el gusto de conocer personalmente al actual Líder de la LBV, Don José de Paiva Netto, pero lo considero una persona excepcional, digno heredero de una Obra llamada a conmover el espíritu de los americanos que buscan la verdad, el camino de la paz y la alegría eternas. ¡Hecho este absolutamente posible! Por eso es que felicito al Hermano Paiva por su Programa de Internacionalización de la Legión de la Buena Voluntad y agradezco la decisión de extender sus programas sociales, comunitarios y evangelizadores, sobre el territorio argentino. ¡Es lo que siempre he deseado!”
Gracias, Dr. Febbraro.
Los comentarios no representan la opinión de este site y son de responsabilidad exclusiva de sus autores. No se permite la publicación de materiales inadecuados que violen la moral, las buenas costumbres y/o los derechos de terceros. Más información en Preguntas frecuentes.