Educador

Al frente de la Legión de la Buena Voluntad desde el 1979, multiplicó los programas de Promoción Humana, Social y Educativa de la Institución, con sus escuelas modelo, las que sirven a proyectos aún mayores, a los que él se ha dedicado hace mucho tiempo: la reeducación con Espiritualidad Ecuménica, identificada en la Pedagogía del Afecto y en la Pedagogía del Ciudadano Ecuménico.

Se trata de una propuesta educativa creada por Paiva Netto, cuya metodología se aplica con éxito en la red de enseñanza y en los programas socioeducativos desarrollados por la Legión de la Buena Voluntad, en Brasil y en el exterior, mediante escuelas; hogares para niños, jóvenes y Tercera Edad; Centros Comunitarios y de Educación; y polos deportivos y culturales. Ambas Pedagogías “se basan en los valores nacidos del Amor Fraterno, que trajeron a la Tierra diversas luminarias, entre ellas, sobresaliendo, Jesús, el Cristo Ecuménico, el Divino Estadista”, como afirma Paiva Netto. En la Pedagogía del Afecto el enfoque se centra en los niños de hasta 10 años de edad, aliando el sentimiento al desarrollo cognitivo de los chicos, de forma tal que cariño y afecto permeen todo el conocimiento y los ambientes de sus vidas, inclusive el escolar. La Pedagogía del Ciudadano Ecuménico está orientada a la educación de adolescentes y adultos, preparando al individuo para vivir la Ciudadanía Ecuménica, basada en el ejercicio pleno de Solidaridad planetaria. Tiene como bandera el Nuevo Mandamiento de Jesús, el Cristo Ecuménico: “Amaos como Yo os he amado. Solamente así podréis ser reconocidos como mis discípulos. No hay mayor Amor que donar la propia Vida por sus amigos” (Evangelio, según San Juan, 13:34 y 35 y 15:13).

La permanente preocupación del Presidente de la LBV de propiciar a las clases sufridas de la sociedad acceso a una Educación en la que predomine aliar la instrucción a la Espiritualidad Ecumé­nica es, según el Profesor Arnaldo Niskier, ex Presidente de la Academia Brasileña de Letras (ABL), “un esfuerzo notable. Paiva Netto está aportando una metodología escolar inédita, que necesita de profesores especializados que no están disponibles en el mercado y, por lo tanto, habrá que prepararlos de acuerdo con una sistemática original y revolucionaria desde el punto de vista pedagógico”.

La fama de tal emprendimiento llevó al recordado periodista Ibrahim Sued (1929-1995) a seleccionar a Paiva Netto para una entrevista sobre los rumbos de la Educación, que fue el último gran reportaje de la larga y victoriosa carrera de Ibrahim, considerado el pionero del columnismo social de Brasil, por haber entrevistado a pocas y selectas personalidades, entre las cuales se encuentran el Presidente norteamericano John Kennedy (1917-1963), el Papa Pablo VI (1897-1978) y, en la inauguración de la ciudad de Brasília, el Presidente Juscelino Kubitschek. La Pedagogía del Ciudadano Ecuménico también recibió elogiosos comentarios de personalidades del mundo entero, presentes en la Reunión del Alto Segmento del Ecosoc, celebrada en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra (Suiza), en julio de 2007. En esta ocasión, la Directo­ra del Departamento de Erradicación de la Pobreza del Ministerio de Planificación Económica y Empoderamiento de la República de Tanzania, Anna Mwasha, manifestó:

“La LBV está haciendo un trabajo maravilloso, sobre todo al garantizar que los niños reciban una Educación con calidad y valores. Son valores diferenciados, que se desarrollan en su cerebro y corazón. En el futuro, esos niños se harán notar en la sociedad, cambiándola completamente y haciendo que predomine la Paz en todas partes. Esto me emocionó mucho. En los países más desarrollados, se habla mucho de mejorar la calidad de la Educación, sin embargo, entiendo que la Legión de la Buena Voluntad lucha principalmente, por formar el carácter de los niños con valores como el Amor y lograr que ellos sean tranquilos, conscientes. Una Educación basada en esos valores puede cambiar completamente una sociedad, lograr que las personas vivan en Paz y, que de este modo, mejoren el mundo entero. De ahí el símbolo de la LBV, con el corazón azul. Este logotipo significa mucho, pues quiere decir Amor. Es un símbolo global. Y si alguien tiene Amor, sabemos que la Paz estará allí y el desarrollo también. Por esas pequeñas cosas es que uno podrá, espiritualmente — e incluso académicamente — compartir con los demás. Así que, con los pocos recursos que uno pueda tener, si tiene Amor, es posible compartirlo y llevar el desarrollo a muchos”.